miércoles, 9 de octubre de 2013

·         El tabaco no es solo perjudicial para la persona que fuma, sino también para las personas que conviven con ella.
Cuando se fuma delante de otras personas se les está convirtiendo en fumadores pasivos' al obligarles a respirar un aire contaminado con el humo que el fumador expulsa y el que genera el cigarro. Los fumadores pasivos también pueden padecer problemas respiratorios. Actualmente se está prestando gran importancia a la existencia de fumadores pasivos que son los individuos expuestos al humo de tabaco, sin ser ellos mismos fumadores.
El humo que inhalan los fumadores pasivos contiene hasta tres veces más nicotina y alquitrán que el que aspira el fumador, y unas cinco veces monóxido de carbono.
Los fumadores pasivos que están expuestos al humo de tabaco durante una hora, inhalan una cantidad equivalente a dos o tres cigarrillos.
 El humo que inhala este fumador pasivo es el de la corriente secundaria, que contiene hasta tres veces más nicotina y alquitrán que la corriente principal que aspira el fumador y unas cinco veces más monóxido de carbono. Un fumador pasivo expuesto al humo de tabaco durante una hora, inhala una cantidad equivalente a 2-3 cigarrillos.
De ahí la importancia de proteger los derechos de los no fumadores, ya que como sucede con el alcohol, el hábito de fumar está socialmente aceptado y hasta fechas recientes favorecido.
Los fumadores que abandonan el hábito, tienen un regreso en los efectos tóxicos provocados por el tabaco.
Estas son algunas consecuencias físicas:
1.    A corto plazo: Tos, problemas dentales (daños a encías, esmalte y piezas dentales), mareos, dolor de cabeza y de garganta, e irritación de los ojos.
2.    A mediano plazo: Hipertensión arterial, arterioesclerosis, enfermedad pulmonar, enfisema pulmonar, asma, ataque cardiaco, infertilidad.
3.    A largo plazo: Cáncer (pulmonar, de mama, de garganta, de lengua, de boca. De esófago, de estómago, entre otros.
 La mortalidad se aproxima a la de los no fumadores a medida que aumenta la duración de la abstinencia. A los 10-15 años de abstinencia, el riesgo de contraer cáncer de pulmón es prácticamente igual que el de un no fumador. Entre los diversos tratamientos empleados, uno de los más efectivos es la llamada advertencia médica consistente en el aviso o prohibición por parte del médico a los pacientes. Este método tiene un bajo costo y un enorme beneficio.
Existen diversos tratamientos psicológicos, como son técnicas de autocontrol mediante auto entrenamiento y control del estímulo. Las técnicas apercibas, métodos sugestivos y técnicas psicodinámicas son empleadas con diverso resultado.
Jessica Mendoza Mota

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